Cirugía Cataratas

Cuando hay catarata en el ojo, el cristalino se nubla. Es como mirar por un vidrio empañado o empolvado, las cosas pueden verse borrosas, nubladas o menos coloridas.
 

 
La mayoría de cataratas relacionadas con la progresión de la edad, se desarrollan poco a poco, por eso es posible que no se perciban de inmediato los cambios en la visión o las señales de cataratas en su estado temprano de desarrollo.
 

 

La solución es una cirugía

Consiste en extraer el cristalino, una lente natural que se encuentra en nuestro ojo y que tiene, como función principal, que veamos correctamente. Se reemplaza por una lente intraocular artificial que cumple su función de enfocar las imágenes.

Para realizarla, es necesario hacer antes estudios de imagen, de laboratorio cliníco y valoración preanestésica. Contamos con el equipo especializado de imagenología y laboratorio clínico que trabaja paso a paso con los cirujanos de catarata.
La cirugía de catarata es ambulatoria, significa que no tienes que quedarte en el hospital después de la cirugía. Es un procedimiento común y, por lo general, seguro, breve, indoloro y de rápida recuperación, con resultados muy positivos en la visión.

Dura de media hora a una hora y se puede realizar con anestesia tópica o periocular el anestesiólogo te evaluará previo a tu cirugía. En la mayoría de los casos, se opera primero un ojo y, al cabo de varios días, tras confirmar la evolución sin complicaciones del paciente, el otro ojo.
La técnica más utilizada se conoce como facoemulsificación y el método convencional para practicarla es mediante ultrasonido.
1.- Con un bisturí, se hace una pequeña incisión en el ojo y se abre una “ventana” circular en el saco del cristalino para poder actuar en su interior
2.- Se inserta una sonda que, con la energía de ultrasonido, fragmenta y succiona la catarata
3.- En el saco que envolvía el cristalino, se implanta la lente intraocular que lo sustituye
Después de la cirugía de catarata
· Generalmente no hay dolor, pero si puede notar algunas molestias como sequedad, sensación de arenilla en el ojo, deslumbramiento que pasan a los pocos días.
· Después de la cirugía, la visión puede que no sea perfecta, aunque ya puede hacer su vida normal, tomando algunas precauciones como evitar esfuerzos físicos o movimientos bruscos, no tallarse los ojos, procurar dormir boca arriba o del lado del ojo no operado, utilizar lentes de sol para salir a la calle y cuidar las medidas de higiene, además de seguir su tratamiento y los controles indicados por el oftalmólogo.
· Respecto a la recuperación visual, el paciente puede necesitar un tiempo para adaptarse a su nuevo lente ya que, después de haber convivido con la “neblina” de la catarata, se sorprenda de recuperar nitidez y características como una mayor iluminación o sensibilidad a los colores.
· Cualquier duda deberá consultara con su médico en las consultas posteriores y seguir todas las indicaciones.

Sindrome de ojo seco

Este padecimiento causa mucho malestar y molestias en los ojos, en casos extremos lesiones en la superficie ocular afectando la córnea y la conjuntiva. Puede ir de leve a servera y ocurre por la falta de producción de lágrima o por una excesiva evaporación.

Queratocono

La córnea es la ventana transparente en forma de cúpula en la parte delantera del ojo, su función es enfocar la luz. El queratocono es cuando la córnea se adelgaza y sobresale como un cono. El cambio de forma de la córnea hace que los rayos de luz se desenfoquen y como resultado la visión es borrosa y distorsionada, lo que dificulta las tareas diarias como leer y conducir. Generalmente toma años para pasar de la etapa temprana a la avanzada. Sin embargo, en algunas personas el queratocono puede empeorar rápidamente, su tratamiento depende de los síntomas.