Oftalmólogos especialistas en glaucoma
- Pérdida gradual de la visión periférica.
- Visión borrosa o nublada.
- Halos alrededor de las luces.
- Dolor de cabeza o dolor ocular.
- Ojo rojo o enrojecimiento.
- Dificultad para enfocar al mirar objetos cercanos.
La única forma de diagnosticar el glaucoma es mediante un examen ocular completo, no basta con revisar la presión del ojo.
- Historia clínica y evaluación de factores de riesgo.
- Pruebas de presión intraocular.
- Examen del nervio óptico.
- Estudio de campos visuales.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT).
- Gotas oculares para reducir la presión intraocular
Los medicamentos en forma de gotas oculares son la primera línea de tratamiento para muchos pacientes con glaucoma.
Estas gotas suelen administrarse una o varias veces al día para ayudar a drenar el líquido acumulado en el ojo o para reducir la producción de líquido.
- Procedimiento láser
- Cirugía de glaucoma:
Preguntas frecuentes
Suele relacionarse con presión elevada dentro del ojo, aunque también puede aparecer con presión normal. El daño visual puede ser irreversible si no se detecta a tiempo.
El glaucoma daña progresivamente el nervio óptico. No tiene cura y la visión perdida no se recupera, pero el tratamiento temprano puede reducir la presión intraocular, retrasar la progresión y ayudar a conservar la visión restante.
Muchas veces el ojo con glaucoma se ve normal externamente. En etapas iniciales no suele haber dolor, enrojecimiento ni visión borrosa. El cambio principal ocurre en el nervio óptico y en el campo visual, por eso requiere revisión oftalmológica.